
Soy editor y colorista, afincado en Madrid y llevo más de veinte años metido en esto. Empecé en los informativos, editando, y descubrí la corrección de color casi por casualidad, montando documentales y reportajes de investigación. Por aquel entonces casi nadie coloreaba en estos formatos, así que aprendí solo, a base de prueba y error. Y hasta hoy.
Mi camino
Vengo de la edición. Pasé por los informativos de TVE, Cuatro y Telecinco, y de ahí salté a los programas de entretenimiento, donde he trabajado muchos años como editor de finish. Pero el color me enganchó pronto y ya no lo solté.
Cuando descubrí DaVinci Resolve, allá por 2013, en España casi no había por dónde aprender. Así que me lo monté a mi manera: cursos online, comunidades de coloristas de fuera, horas y horas cada día. Poco a poco, gracias al boca a boca, empezaron a llegarme proyectos de color.
Mi primer trabajo serio fue La vida secreta de los niños, para Movistar+. Luego vinieron muchos más: documentales y programas para Warner, TVE, Globomedia, Supersport, el Real Madrid, el mundial de motociclismo… publicidad para marcas como Repsol o Iberia, y títulos como Los Galindos para Prime Video o Una fiesta de muerte, para ITV y Antena 3. Durante años fui compaginando edición y color, hasta que el color acabó ganando.
Mi forma de trabajar
Tengo un pie en lo técnico y otro en lo creativo. Como vengo de la edición de finish y del conformado, entiendo todo el proceso de principio a fin: sé lo que pasa antes y después de que la imagen llegue a mi mesa, y eso hace que trabajar con el resto del equipo sea mucho más fácil.
No me caso con un estilo. Cada proyecto pide algo distinto —el rigor de un documental, la calidez de una serie, la chispa de un spot— y lo que más me gusta es encontrar ese tono y ponerme al servicio de la historia, sin imponer una firma. Creo que eso, junto con saber de verdad cómo funciona toda la cadena técnica, es lo que puedo aportar.